2015- Euroal- Torremolinos: cooperación para el desarrollo

Durante los días 3 a 5 de junio del presente año ha tenido lugar en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Torremolinos el X Salón Internacional de Turismo. Ha sido Presidente de Honor su Majestad el Rey D. Felipe VI. El Comité Organizador estaba formado por una larga lista de profesionales del turismo, presidido por D. Luis Callejón Blanco, Director del Palacio de Congresos y Exposiciones de la Costa del Sol.

El día 3 de junio se inauguró el evento con las palabras de bienvenida de las autoridades, corriendo el discurso inaugural a cargo del Alcalde de Torremolinos D. Pedro Fernández Montes. La Conferencia de Apertura corrió a cargo del Excmo. Sr. Ministro de El Salvador D. José Napoleón Duarte Durán, quien se mostró muy satisfecho de que su país hubiera sido elegido como país estrella 2015.

Como en años anteriores, la parte más vistosa y abierta al público fue la referente a los stands de las empresas y países que promocionaban sus respectivas ofertas turísticas, mostrando sus productos gastronómicos y artesanales, danzas típicas, destinos singulares, etc. Pero donde la actividad comercial y mercantil se mostró más activa fue en el desarrollo de las Mesas Redondas y en las sesiones de Workshop.

En ambos apartados la actividad fue trepidante, tratándose asuntos tan importantes como cooperación y turismo sostenible, el futuro de la industria del turismo, o destinos creativos, innovadores y sostenibles. Las jornadas técnicas de los workshop se confirmaron como la herramienta estrella de la Feria y siguieron la línea de trabajo del año anterior. En la segunda planta del Palacio de Congresos se vivieron interesantes momentos, en los que se propiciaban relaciones comerciales entre profesionales de turismo, clientes, turoperadores y demás agentes relacionados con la compra, venta o alquiler de servicios. Las sesiones de trabajo fueron enormemente enriquecedoras y de resultados prácticos inminentes de cara a la temporada veraniega. En esta edición destacó la presencia de nuevas empresas europeas. Si el año anterior se desarrollaron más de 2.300 citas comerciales, este año se superaron estas cifras.

Turismo y Cooperación para el Desarrollo

Uno de los factores que influyen en el progreso de los países en vías de desarrollo es la promoción del turismo. Así lo sugirió el Ministro de Turismo de El Salvador, Sr. Duarte, quien tuvo la ocasión, en su condición de país estrella, de explayarse sobre la oferta de su país como destino turístico. Destacó los esfuerzos que están realizando, abriéndose paso en los mercados europeos, principalmente en España. Explicó que El Salvador es un país donde, en un espacio de 21.000 kilómetros cuadrados, se ofrecen paisajes montañosos y volcánicos, playas paradisíacas, restos arqueológicos, historia, música, gastronomía, etc.

Al igual que en el caso de El Salvador, la cooperación para el desarrollo de los pueblos es fundamental para el progreso. No solo se trata de ayudarles con la instalación de fábricas, introducción de nuevas tecnologías o formación. El turismo es la herramienta ideal para el avance económico y social, ya que los compromisos de impacto comercial en este sector tienen repercusiones inmediatas.

Los pueblos de la tierra considerados ricos (ubicados principalmente en América del Norte y en Europa) tienen la obligación de solidarizarse con otros pueblos (principalmente ubicados en América, África y algunos lugares de Asia). A través de la cooperación al desarrollo en el sector turístico se han conseguido en muchas zonas deprimidas pequeños logros que son el embrión de lo que luego se puede desarrollar como turismo sostenible, por ejemplo minicréditos para pequeñas cooperativas de mujeres indígenas que fabrican productos artesanales y los venden a un incipiente turismo. El crecimiento de este turismo obliga a extender la producción, que pasa de artesanal a industrial. La creación de empleo viene dada de manera inmediata. Paralelamente a la fabricación y venta de productos típicos de la zona las instituciones locales se involucran en el fenómeno del turismo. Se crean alojamientos, restaurantes, locales de comida. Se ofrecen visitas a lugares arqueológicos o de interés étnico, o de belleza paisajística, etc. La labor de las agencias de cooperación internacional entraña dificultades que deben superarse con profesionalidad y esfuerzo, porque muchas veces se carece de datos fiables para conocer las características de la ayuda demandada. Tampoco se tiene información sobre el volumen de las inversiones a realizar y a veces ni siquiera se justifican adecuadamente los gastos efectuados a través de proyectos y programas, sobre todo teniendo en cuenta que las inversiones en turismo como objeto de desarrollo sostenible están a menudo infravaloradas por las características del sistema de clasificación utilizado, que no contempla inversiones de marcado carácter turístico como rehabilitaciones patrimoniales de alto nivel cultural.

Reflexiones finales: Turismo y creación de empleo

La consideración del turismo como vía y oportunidad para desarrollo está cada vez más presente en las políticas socioeconómicas de los países, en las estrategias de los países receptores de ayuda internacional y en los objetivos o planes de las agencias de cooperación internacional y organismo donantes. Es necesario dedicar esfuerzos para conocer, analizar, medir y evaluar la efectividad y capacidad real del turismo como herramienta de cooperación.

Desde los años 70 del pasado siglo las grandes instituciones financieras internacionales presentaron el turismo como una vía rápida y sencilla para los países del Sur, la solución mágica a los problemas endémicos de extrema pobreza. Sin embargo, esta panacea, aunque ha mejorado el crecimiento económico en muchos países del Sur, no se ha traducido en una mejora del bienestar social de la población. Quizás la respuesta se encuentra en que se ha aplicado un modelo erróneo, tratando de imponer algo standard cuando lo que se debería hacer es tomar en cuenta la singularidad y especificidad de cada país, en definitiva, estudiar caso a caso desde una perspectiva interdisciplinar: territorio, cultura autóctona, turismo de festivales y eventos, posibilidades de comercialización, etc.

La diversidad ecológica y sociocultural cada vez más amenazada. Es cierto que el turismo está creciendo a escala mundial, pero aún es una actividad a la que puede aspirar un porcentaje muy bajo de la población mundial. Sería necesario estudiar las posibilidades de todos los países que llaman a las puertas del turismo para potenciar su desarrollo, empezando por crear las bases de sostenibilidad medioambiental, económica y social, y tratando de recuperar determinados recursos naturales y culturales (hoy en peligro de extinción), favoreciendo la aplicación de nuevas tecnologías que pueden aportar los países ricos ayudaría mucho a la mejor presentación de los pueblos que quieren aspirar al progreso mediante la industria turística. La formación es también tarea en la que deben implicarse los países desarrollados a través de sus agencias de cooperación o de instituciones especializadas.

¿Qué tipo de turismo debe impulsarse en el siglo XXI? Debe ser un turismo que propugne y eleve la calidad humana. El turismo es un fenómeno de nuestro tiempo que debe ser contemplado como yuxtaposición de cotidianidades de la existencia; debe ser un instrumento para la alianza entre los pueblos que asegure una paz duradera desarrollando las potencialidades del ser humano y combatiendo la pobreza.

La creación de empleo en una industria tan potente debe ser uno de los objetivos principales. Se debe procurar una producción turística justa y equitativa que incorpore conceptos novedosos como el turismo responsable o el turismo solidario, que son tendencias cada vez más en boga en los países desarrollados que se involucra. Se debe tener en cuenta que con estas acciones se permite y auspicia el crecimiento de los países en vías de desarrollo, y se contribuye a aliviar la pobreza de nuestro vecino.

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