Vino y cerveza configuran su propia geografía. En Europa del Norte y Centro predomina del consumo de cerveza, mientras que el Sur “es más de vino”
Empezaremos a acostumbrarnos a que el sumiller nos sugiera la cerveza que mejor marida con el cordero o con la lubina
Ansón:” Cuarenta países, veinte europeos y otros veinte americanos que no producen cerveza nos lo agradecerán”
El crecimiento de la cerveza SIN se enmarca en un contexto de cambios en los hábitos de consumo
El descenso en el consumo de vino y el aumento de cerveza, gracias a la “Sin”, coloca a ambas bebidas en una posición de igualdad gastronómica.

Cuenta Daniel Calleja, director general de la Representación de la Comisión Europea en España, que en la planta trece del edificio que alberga las dependencias del Parlamento Europeo en Bruselas, se cierran gran parte de los acuerdos políticos. Los ciudadanos de a pie vemos en televisión acaloradas discusiones en el hemiciclo, pero en el restaurante de la planta trece los acuerdos son más fáciles. «Nada une más a los europeos que sentarnos ante un buen plato». Sirva la anécdota para subrayar el interés de la Comisión Europea por “abordar” los procesos relacionados la gastronomía. Desde el apoyo al medio natural (vinateros, bodegueros, agricultores), tecnología, cohesión e investigación y desarrollo.

La Unión Europea reconoce a la gastronomía como una actividad económica de enorme influencia en el desarrollo del turismo. ”España espera ingresar este año 2.200 millones de euros provenientes del centenar de millones que nos visitarán”, asegura Rafael Ansón, promotor de la red de Academias de ámbito europeo y latinoamericano que conforman “el más importante espacio gastronómico mundial.”

La red desarrolla una intensa actividad para promover las cualidades gastronómicos de cada uno de los países que la integran y, en una época en que gran parte de los destinos turísticos se deciden por el placer de comer, la gastronomía cobra un valor estratégico. Si España, un país de cincuenta millones de habitantes, recibirá cien millones de visitantes (favorecida, en parte, por los conflictos geopolíticos), Latinoamérica también ve multiplicarse por dos el número de turistas, replicando el modelo español.
Salto gastronómico
En este contexto la cerveza ha encontrado el momento apropiado para dar el salto y colocarse “gastronómicamente” al mismo nivel del vino. “Hoy día se puede comer con vino y cerveza. Ambas bebidas se complementan”, aseguró el veterano gastrónomo. Si en otro momento la sentencia podía sonar a herejía, hoy cuenta con las bendiciones de la Comisión Europea, como quedó sellado en el acto celebrado en la sede de la representación en España. «Cuarenta países, veinte europeos y otros veinte americanos que no producen cerveza nos darán las gracias», afirmó Ansón quien ostenta la copresidencia de la Comunidad Europea de la Nueva Gastronomía.

Tras el acuerdo, en el que participan representantes del sector cervecero, a través de la firma Mahou-San Miguel, y del vino, mediante Marqués de Riscal, deberemos acostumbrarnos a que en el restaurante el sumiller nos sugiera la cerveza que mejor marida con el cordero o con la lubina. En igualdad de condiciones que el vino.
La medida, que figuraba dentro de los proyectos de Madrid Capital Europea de la Cultura Gastronómica, se ha visto favorecida por los datos en el consumo de ambas bebidas. España cerró 2025 con un descenso del 5,2% respecto a 2024, hasta situarse en 9.356.270 hectolitros, según se extrae de los datos del último informe económico de mercado INFOVI es el sistema de información de mercados del Sector vitivinícola (INFOVI). Caída aún más acusada (5,8%) en los vinos blancos, lo que equivale a una reducción interanual de 236.814 hectolitros. Con cifras de población actualizadas del Instituto Nacional de Estadística (INE) el consumo per cápita a 31 de diciembre de 2025 está en 19,06 litros por habitante. Este indicador refleja un retroceso del 6,3% respecto a un año antes, lo que implica que cada español habría consumido 1,29 litros menos de vino en el último año.

El triunfo de la ‘Sin’
El Informe Socioeconómico del Sector de la Cerveza en España, editado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en colaboración con Cerveceros de España, reconoce que si bien hubo una retroceso general, en 2024 creció la venta de la cerveza ‘Sin’ un 4%, “consolidando una tendencia que va más allá de la moda o de cambios coyunturales: responde a una transformación sostenida en el comportamiento del consumidor español”. “España se ha convertido, por méritos propios, en un caso de éxito en el consumo de cerveza SIN”. “No solo lideramos la producción y el consumo de esta variedad en Europa, sino que hemos conseguido integrar este tipo de cerveza en nuestras costumbres de una manera natural, social y responsable”. Este comportamiento positivo, incluso en un escenario de desaceleración general, refuerza su papel central en el modelo de consumo español. El informe oficial, señala que en 2025 se bebió una media 50,5 litros de cerveza por persona, un 4,4 % menos que el año anterior, “consolidando una tendencia descendente”. El sector atribuye al impacto de la inflación, el aumento de costes y el cambio en los hábitos de ocio y consumo. Sin embargo, la cifra compensa con el creciente consumo de Sin.

La cerveza alcanza una cuota del 44% del total de bebidas consumidas en hostelería, consolidándose como la bebida preferida en este canal. Continúa siendo la opción preferida fuera del hogar en momentos clave como el aperitivo (64%), el tardeo (53%) y la cena (44%), recoge el Informe. “Los datos confirman que, cuando los españoles eligen socializar, la cerveza sigue siendo la más elegida”. El estudio reseña los cambios sociales. La digitalización de las relaciones, el aumento del tiempo frente a las pantallas y unos hábitos de vida cada vez más acelerados han modificado parcialmente la manera en la que las personas se relacionan y disfrutan de su tiempo libre. “Distintos estudios sociológicos vienen alertando, además, sobre el incremento de la percepción de soledad no deseada y la pérdida progresiva de espacios de interacción presencial, especialmente en entornos urbanos”.
Vino y cerveza configuran su propia geografía. El mapa de ambas bebidas configura una Europa del Norte y Centro con predominio del consumo de cerveza, el primer puesto lo ostenta la República Popular Checa, mientras que el Sur “es más de vino”.
Estilos de vida y tradición explican en gran parte los datos. Mientras que España es amante del tapeo y del “tardeo” con cerveza, los checos siguen manteniéndose en la cima del consumo mundial con una rica tradición de siglos y una gran variedad, desde las clásicas pilsener hasta las artesanales modernas.
