En el universo de la perfumería artística italiana, Tiziana Terenzi ocupa un lugar que trasciende las definiciones convencionales. Como cofundadora del universo Terenzi, encarna su arquitectura emocional: el puente entre la creación y la experiencia humana, entre la artesanía y la presencia.
Si el laboratorio aporta estructura a la fragancia, Tiziana le otorga voz. Su labor no se desarrolla únicamente a través de las materias primas, sino mediante el diálogo, la escucha y la protección de una filosofía familiar basada en la autenticidad y la calidez. En un panorama nicho que a menudo acelera hacia la expansión global, ella permanece anclada en valores esenciales: integridad, verdad emocional y una idea de belleza fundada en la singularidad, no en la perfección.
En esta conversación con The Nosepress, Tiziana Terenzi reflexiona sobre la empatía como fuerza creativa, sobre la familia como origen y no como estrategia, y sobre el perfume como un lenguaje universal que habla antes que las palabras.

Entrevista
1) Como cofundadora del universo Terenzi, su papel va más allá de la creación y toca la emoción, la presencia y la identidad. ¿Cómo describiría su misión personal dentro del mundo de la fragancia?
Tiziana Terenzi:
Mi misión es traducir la emoción en presencia, tomar un momento vivido y convertirlo en algo que puedas llevar sobre la piel. Para mí, la fragancia no es decoración; es una memoria líquida, una forma de hacer que la belleza perdure más allá del instante.
Añadiría que también transmitimos nuestra propia idea de dolce vita, junto con mensajes de gratitud y positividad. Nuestra idea de belleza no reside en la perfección, sino en la singularidad, con sus luces y sus sombras. Nuestro universo nace del viaje, de la experiencia de vida, de emociones compartidas como el calor alrededor de un fuego. Mi papel es proteger esa alma, para que cada creación permanezca honesta, íntima y viva.

2) A menudo se la percibe como el puente emocional y humano entre el perfume y la persona que lo lleva. ¿Qué importancia tiene la empatía en la manera en que presenta y protege una marca como Tiziana Terenzi?
Tiziana Terenzi:
La empatía lo es todo. Un perfume solo se completa cuando se encuentra con una persona, cuando toca su historia, su sensibilidad, su identidad. Intento escuchar antes de hablar: comprender qué busca alguien, qué echa de menos, qué desea expresar sin palabras.
Proteger una marca como la nuestra significa proteger la confianza: estar presentes, ser humanos y permanecer fieles a la emoción que dio origen a cada creación.
3) El universo Terenzi está profundamente arraigado en la familia, la memoria y una visión compartida. ¿Cómo influye esta dimensión familiar en la forma en que la marca se comunica y conecta con su público en todo el mundo?
Tiziana Terenzi:
Para nosotros, la “familia” no es un concepto añadido posteriormente; es el origen. Significa que cada decisión comienza con la misma pregunta que uno haría en casa: ¿esto se siente verdadero?, ¿se siente respetuoso?, ¿transmite calidez?
Cuando una marca nace dentro de una familia, no se comunica para impresionar, sino para compartir. Se habla con la intimidad de un recuerdo, no con la distancia de una campaña.
Nuestras fragancias suelen estar vinculadas a momentos vividos juntos: viajes, rituales, descubrimientos, pequeños detalles que se vuelven inolvidables. Esa narrativa no depende de tendencias; depende de la emoción. Y la emoción viaja bien a través de las fronteras. Las personas pueden interpretar un recuerdo de maneras distintas según su cultura, pero reconocen la sinceridad de inmediato.
La dimensión familiar crea además una relación particular con nuestro público: más cercana a una comunidad que a un mercado. Cuando alguien elige una de nuestras creaciones, no solo elige un aroma; entra en un mundo hecho de pasión, artesanía y visión compartida. Por eso la conexión puede ser global y, al mismo tiempo, profundamente personal: su lenguaje es el cuidado, la presencia y la autenticidad.
4) Mientras los perfumistas hablan a través de las materias primas, usted habla a través de la experiencia y el diálogo. ¿Cómo traduce un arte invisible como la fragancia en una historia humana que las personas puedan sentir y comprender?
Tiziana Terenzi:
Los perfumistas hablan a través de las materias; yo hablo a través de la experiencia que esas materias crean. Traduzco la fragancia como se traduce la música: con imágenes, emociones y ritmo.
Las esencias naturales son como palabras o notas; se componen para contar una historia que las personas puedan sentir. Y precisamente porque la fragancia es invisible, la historia debe ser aún más sincera. Se trata de ayudar a alguien a reconocerse en una emoción, en un lugar, en un recuerdo que quizá no sabía que aún llevaba consigo.
5) El mundo del perfume nicho ha evolucionado rápidamente en los últimos años. Desde su perspectiva, ¿qué valores nunca deberían comprometerse cuando una marca crece internacionalmente?
Tiziana Terenzi:
La integridad, ante todo. El crecimiento nunca debe diluir la artesanía, la calidad de las materias primas ni la verdad emocional que hay detrás de cada creación. Y la relación con las personas debe seguir siendo humana y respetuosa, nunca reducida a la velocidad o al volumen.
6) Usted representa la marca en distintas culturas, países y sensibilidades. ¿Qué cree que revela la fragancia sobre la identidad humana más allá del lenguaje y las fronteras?
Tiziana Terenzi:
La fragancia revela la parte de nosotros que existe antes del lenguaje: el instinto, la memoria, el deseo, el consuelo y el coraje. A través de culturas diferentes, las personas pueden vestir o hablar de manera distinta, pero todos entienden lo que significa sentirse atraídos por un aroma, protegidos por él o transformados gracias a él.
El perfume porta una forma universal de belleza, hecha de singularidad y no de perfección. Puede transmitir gratitud y positividad sin necesidad de palabras. Por eso creo que el perfume es una forma de identidad que no necesita traducción: es emoción hecha visible a través de la presencia.
7) A nivel personal, ¿qué significa hoy el perfume para usted — no como producto, sino como presencia en la vida cotidiana?
Tiziana Terenzi:
Hoy el perfume es un compañero diario, un gesto de alineación. Me ayuda a entrar en el espacio interior adecuado para cada día: serena, luminosa, concentrada o audaz.
Es también un pequeño ritual privado, una manera de mantenerme cerca de lo que realmente importa. Algunas notas, como la vainilla, evocan para mí una profunda sensación de seguridad y ternura, casi como regresar a casa. En ese sentido, el perfume no es un producto en absoluto: es una forma silenciosa de bienestar y una verdad muy personal.

AGRADECIMIENTO
The Nosepress agradece sinceramente a Tiziana Terenzi esta conversación generosa y profundamente humana. En un contexto donde el crecimiento puede eclipsar la autenticidad, su voz nos recuerda que la verdadera expansión comienza con el cuidado, la presencia y la coherencia emocional.
Le deseamos continuidad creativa, claridad de visión y la fortaleza necesaria para preservar la calidez que habita en el corazón del universo Terenzi, permitiendo que la fragancia siga siendo lo que siempre estuvo destinada a ser: un puente vivo entre memoria e identidad.
