CANARIAS MUESTRA SU MÚSCULO SANITARIO Y TURÍSTICO AL MUNDO

Cuando el mundo observa con inquietud la crisis sanitaria generada por el brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius, Canarias responde con serenidad, coordinación y eficacia. Lo que hubiera podido ser un episodio de pánico internacional se convierte, gracias a la actuación de las autoridades españolas y canarias, en un ejemplo de responsabilidad institucional, humanismo y capacidad de respuesta. En ello reside una lección que el sector turístico mundial no puede ignorar.

Un brote que sacudió al mundo desde el Atlántico Sur

A principios de mayo de 2026, el crucero de expediciones MV Hondius, operado por la naviera neerlandesa Oceanwide Expeditions, se convirtió en el centro de atención de organismos sanitarios internacionales. La embarcación, que había zarpado semanas atrás desde Ushuaia, en Argentina, realizó escalas en la Antártida antes de poner proa al Atlántico Norte. Sin embargo, durante la travesía, varios pasajeros comenzaron a manifestar síntomas de una grave afección respiratoria.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó a siete los casos confirmados o sospechosos de hantavirus: tres personas fallecieron, entre ellas una pareja neerlandesa y un ciudadano alemán; un británico fue evacuado a Sudáfrica en estado grave; y otros dos permanecían a bordo con síntomas activos. Las autoridades sanitarias internacionales apuntaron que la hipótesis más plausible era que el contagio se había producido fuera del buque, probablemente durante actividades en tierra en Argentina, donde este año se registra una circulación del virus por encima del umbral habitual de brote.

A bordo viajaban 147 personas, entre ellas 14 ciudadanos españoles: 13 pasajeros —procedentes de Madrid, Cataluña, la Comunidad Valenciana y Galicia— y un miembro de la tripulación. Todos ellos permanecían aislados en sus camarotes como medida preventiva mientras el barco quedaba fondeado frente a las costas de Cabo Verde, tras serle denegado el desembarco por las autoridades locales.

España actúa: responsabilidad moral y legal ante la crisis

La OMS y la Unión Europea dirigieron la mirada a España. En cumplimiento del Derecho Internacional y del espíritu humanitario, el Ministerio de Sanidad, aceptó la solicitud para que el MV Hondius realizase escala en las Islas Canarias. La decisión no fue sencilla.

No obstante, la lógica sanitaria y humanitaria se impuso. Como sostuvo la OMS en una carta que trascendió públicamente, el desembarco de los viajeros —muchos de ellos de avanzada edad— era urgente para reducir el daño psicológico, gestionar adecuadamente las patologías no relacionadas con el hantavirus, permitir una desinfección completa del buque y minimizar el riesgo de nuevos contagios a bordo. Finalmente, y con el rechazo definitivo de atracar en las costas canarias descartado en última hora, se articuló un operativo de evacuación aérea medicalizada para los casos más graves.

España aceptó también, a petición de los Países Bajos, trasladar al Hospital de La Candelaria de Tenerife al médico del barco contagiado, que se encontraba en estado grave. Un avión medicalizado partió para cumplir ese cometido humanitario.

Un protocolo internacional sin precedentes en territorio canario

Lo que convierte este episodio en un hito es el protocolo desplegado. Las autoridades, en coordinación con la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), han diseñado un operativo sin precedentes: circuitos cerrados, transporte controlado, evaluaciones médicas exhaustivas a todos los pasajeros y tripulantes, investigación epidemiológica completa y desinfección integral del buque. Todo ello garantizando que no haya ningún contacto con la población local.

Este modelo de gestión, validado por la OMS y puesto en marcha con escasas horas de margen, pone de relieve la madurez del sistema sanitario canario y la capacidad logística de las Islas Canarias para asumir situaciones de emergencia internacional. No es poca cosa: hablamos de un archipiélago con una vocación turística inequívoca que, lejos de dar la espalda ante la adversidad, acepta el reto y lo convierte en ejemplo.

El turismo de cruceros: fortaleza y vulnerabilidad en un mismo escenario

Como periodista especializado y presidente de FIJET España, llevo años destacando las fortalezas del turismo de cruceros: su capacidad para conectar destinos remotos, su impacto económico en los puertos de escala, su contribución a la diversificación de la oferta turística. El caso del MV Hondius, sin embargo, ilumina también sus vulnerabilidades.

Un barco en alta mar es un entorno cerrado donde la gestión de un brote infeccioso presenta dificultades enormes: el diagnóstico es complejo, el aislamiento resulta difícil de mantener durante días o semanas, y la evacuación de los enfermos depende de factores geográficos y diplomáticos que escapan al control de nadie a bordo. El hantavirus, poco frecuente y con un periodo de incubación de entre una y seis semanas, ha añadido una capa de incertidumbre que ha puesto a prueba a los mejores sistemas sanitarios del mundo.

La lección para el sector es clara: los protocolos de bioseguridad en los cruceros de expedición —que visitan zonas remotas y de alto riesgo epidemiológico— deben ser reforzados. La responsabilidad de las navieras, en particular en lo que respecta al cribado previo al embarque y a la preparación médica a bordo, merece una revisión profunda por parte de las autoridades internacionales.

Canarias: destino de referencia también en la adversidad

Para el mundo del turismo, Canarias es un nombre con peso propio. Las islas reciben anualmente a millones de visitantes, atraídos por su clima, su paisaje y su infraestructura hotelera y de transporte. Pero en los días del MV Hondius, Canarias está demostrando algo que va más allá de la oferta turística: demuestra que es capaz de responder ante una emergencia sanitaria internacional con la misma eficacia con la que acoge a sus turistas en tiempos de normalidad.

La imagen de un destino turístico no se construye solo en los momentos de bonanza. Se forja, sobre todo, en la manera en que afronta los momentos difíciles. Y Canarias, en este episodio, esta mostrado al mundo no solo su músculo sanitario, sino también su músculo institucional, su madurez democrática y su compromiso con los valores humanitarios que la comunidad internacional espera de los países del primer mundo.

Que el médico del barco contagiado reciba atención en Tenerife, que el operativo sanitario se diseñara con garantías de seguridad para la población local, que el protocolo internacional fuera cumplido con rigor y transparencia: todo ello habla de un archipiélago que ha aprendido a estar a la altura de lo que la historia le exige.

Un mensaje para el periodismo turístico

Desde FIJET España, creo que los periodistas de turismo tenemos una responsabilidad ineludible ante situaciones como esta. Nuestra misión no es solo narrar lo que ocurre cuando un destino brilla: es también contextualizar con rigor y equidad lo que sucede cuando la crisis golpea. El tratamiento mediático del brote de hantavirus en el MV Hondius es, en general, sensacionalista en sus primeras horas. La alarma se disparó antes de que los datos permitieran calibrar el riesgo real.

La OMS fue clara desde el primer momento: el riesgo para la población general es bajo. La posible transmisión de persona a persona se había producido, en todo caso, entre contactos muy estrechos, como parejas. No había motivo para la alarma social. Y, sin embargo, las redes sociales y algunos medios de comunicación han amplificado el miedo mucho más allá de lo que los hechos justifican.

El periodismo de turismo, en su mejor expresión, debe ser un periodismo de rigor y de confianza. Cuando cubrimos crisis sanitarias que afectan a destinos turísticos, debemos hacerlo con la misma exigencia que aplicamos al resto de

nuestra labor: verificando la información, contrastando las fuentes, y poniendo en contexto los datos para que el lector pueda tomar decisiones informadas.

Conclusión: orgullo de un destino que sabe estar a la altura

El episodio del MV Hondius quedará en la memoria del turismo internacional como uno de esos momentos en que la realidad supera a cualquier guion. Un crucero de expedición, un virus poco conocido, tres muertos, 147 personas varadas en el Atlántico, y una cadena de decisiones diplomáticas, sanitarias y logísticas que terminó poniendo el foco sobre las Islas Canarias.

Canarias saldrá de esta prueba reforzada. No porque la crisis fuese fácil —no lo es—, sino porque sabe responder con inteligencia, con humanidad y con eficacia. Eso es, en definitiva, lo que distingue a los grandes destinos turísticos de los que simplemente aspiran a serlo.

Desde FIJET España, rendimos reconocimiento a las autoridades sanitarias españolas, a los profesionales de la salud que trabajan en condiciones excepcionales, y a la sociedad canaria, que una vez más demostrará que sabe estar donde la historia la necesita.

 

Miguel Angel González Suárez

Presidente

Federación Mundial de Periodistas de Turismo en España, FIJET