LAS ESENCIAS DE CHILLIDA EN EL CENTRO CULTURAL “CONDE DUQUE” DE MADRID.

He visitado el centro cultural Conde Duque de Madrid y me he encontrado con Chillida en una magna exposición que refleja la pasión del artista por lo que hacía. Allí estaban sus Esencias, las mismas que descubrí tiempo atrás en el caserío Zabalaga, en Hernani.
Recuerdo entonces las palabras de su hijo Luis, quien nos explicó que aquellas Esencias eran pequeñas reproducciones de sus grandes obras, realizadas con los materiales más nobles. Esa idea me inspiró para uno de mis libros, al que titulé ESENCIAS: Pequeños versos nacidos de grandes momentos vividos con intensidad.
Chillida es pura filosofía, pura magia inspiradora. Le gustaba trabajar en lo que no sabía “lo que ya sé para qué voy a hacerlo” por eso se paseaba por los espacios vacíos, para llenarlos, por eso se detenía ante una ruina y se extasiaba en los vacíos de la misma.
Enternece verlo recorrer con los dedos una de sus Esencias, deteniéndolos en cada surco como quien relee una página querida. La acaricia una y otra vez, estableciendo con ella una conversación íntima entre el creador y su obra.
Cuando Luis Chillida explicó que las Esencias eran pequeñas condensaciones de sus grandes esculturas, comprendí mejor el sentido del título de mi libro. Mis Esencias también aspiran a eso: ser breves destellos nacidos de momentos vividos con intensidad, pequeñas piezas que contienen una experiencia mayor.
Una mañana calurosa sorprendente en un Madrid que se prepara para recibir al Papa.
Impresionante el centro Conde Duque, con grandes espacios vacíos, en los que imagino a Chillida rodeado de lo que tanto le fascinaba. Una gran muestra para un incomparable marco.